Por: Alexandra Veloz & Álvaro Freire
Créditos: Pexels

El éxito de un emprendimiento depende de la suma de varios factores y de las consecuencias que traen la toma de buenas decisiones. A lo largo de la creación y crecimiento de una startup, sus fundadores realizan acuerdos, sea con inversionistas, proveedores o clientes, no siempre tomando las medidas necesarias para garantizar que los mismos se cumplan en la forma y plazo programado. Postergar la formalización de dichos convenios puede traer efectos contraproducentes para el negocio.

Cuando se presenta un incumplimiento de un acuerdo, se modifica la programación inicial del proyecto. Estos cambios inesperados pueden desalentar al emprendedor y poner en riesgo el futuro del negocio. Sin embargo, es posible anticipar estos escenarios suscribiendo contratos con cláusulas que viabilicen la ejecución de los acuerdos, eviten interpretaciones subjetivas de las partes y sobretodo no dejen a la memoria de cada uno, los compromisos alcanzados.

A continuación te presentamos algunos momentos clave, en los cuales el emprendedor deberá considerar la firma de contratos:

Asociándote: Un proyecto exitoso suele ser el resultado del esfuerzo y compromiso del equipo que lo conforma. Es normal que cuando presentes tu idea todos tus amigos o familiares quieran participar en ella, pero en el camino pocos serán quienes mantengan el compromiso de sacar adelante la empresa. Para evitar malos entendidos y separar amistades, suscribe un acuerdo de socios con las responsabilidades, tiempo de dedicación para el proyecto y demás detalles que los una para formar parte de la startup.

Contratando servicios: Tu empresa requerirá contratar los servicios de terceros; es recomendable contar con un contrato que respalde los acuerdos referentes al precio, plazo y características del bien o servicio que vas a recibir, e incluso derechos de propiedad intelectual, así como las penalidades que podrás aplicar en caso de incumplimiento. Para contrataciones cuyo costo sea mínimo, puedes solicitar ofertas firmadas por el proveedor que contengan los acuerdos finales y las garantías que te ofrecen. Recuerda siempre pedir factura por los servicios o productos.

Contratando personal: Tus trabajadores son quienes pondrán en marcha muchas actividades de tu proyecto y por lo tanto necesitarán estar a gusto y con seguridad sobre las condiciones de su contratación. Suscribir un contrato de trabajo es legalmente obligatorio y por lo tanto evitarás conflictos judiciales futuros. Recuerda mantener también convenios de confidencialidad para proteger tu información.

Solicitando financiamiento: A más de las opciones de crédito tradicional con bancos, existen otros mecanismos para atraer inversión como por ejemplo, rondas de financiamiento. Deberás ofrecer condiciones atractivas a tus posibles inversionistas y suscribir un acuerdo para materializar sus nuevas alianzas.

Vendiendo tus productos y servicios: Según la naturaleza de tus productos o servicios, deberás contar con contratos en los que establezcas el alcance de tu servicio o las características de tu producto. Además, si ofreces facilidades de pago a tus clientes, deberás señalar las condiciones y fechas de cobro. Ten siempre a la mano un contrato base para vender tus productos o servicios y que lo puedas ajustar en cada negociación.

Recuerda, es mejor anticipar los eventos a los que te enfrentarás y definir los caminos que tomarás para resolverlos. Prepárate para negociar y busca el acompañamiento de abogados expertos que te ayuden a plasmar tus acuerdos en contratos ejecutables y expandir tu visión sobre los escenarios legales que tendrás que considerar sobre tus acuerdos.

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