Por: Daniela Tapia
Créditos: Pexels

La nueva tendencia de los espacios de coworking apunta a generar mucho más éxito en las personas que trabajan dentro de estos. Es evidente que hay algo especial en ellos, ciertas investigaciones prueban cómo los que forman parte de estos organismos tienden a prosperar en niveles más altos.

El coworking, es una modalidad de trabajo de oficinas compartidas, en donde emprendedores, profesionales autónomos, empresarios, freelancers y demás grupos de personas, van a trabajar en un espacio donde pueden generar, conectar y crear oportunidades nuevas para sus futuros proyectos. En su mayoría son profesionales que no necesitan más que una computadora, un teléfono celular, una idea creativa, un espacio cómodo y una buena conexión a internet para poder realizar su trabajo, en donde puedan encontrar el apoyo y la guía de personas especializadas en el medio donde se van a desarrollar.

Ante esto nace la pregunta ¿Qué hace que los espacios de coworking sean tan efectivos? Para analizar un poco sobre esta nueva tendencia, se entrevistaron a varios fundadores de espacios de coworking, y se encuestaron a las personas que trabajaban en estos en los Estados Unidos. Lo que reveló lo siguiente: Las personas que trabajan en estos espacios sienten que su trabajo es importante y que tiene un significado mayor, no solo es el trabajo que ellos están realizando sino que pueden desarrollar sus aptitudes al máximo, y sobre todo pueden ser ellos mismos. Este espacio conformado por personas de diferentes compañías y proyectos, no exige que tengas que probar tus diferentes aptitudes, debido a que hay poca competencia directa, por ende no sienten la necesidad de convertirse en “un modelo de persona de trabajo” para encajar. Las personas generen diferentes tipos de trabajo en un mismo espacio, esto les ayuda a que su proyecto y su identidad se tornen en algo mucho más fuerte, interesante y distintivo.

El coworking, es una cultura en donde las personas que trabajan en ella, se ayudan mutuamente, ya que las oportunidades para hacerlo son muchas. La variedad de trabajadores en un mismo espacio, representa que los compañeros de trabajo tengan habilidades únicas que puedan proporcionar a otros miembros de la comunidad. Es una red que se articula a los valores, la comunicación, colaboración, aprendizaje y la sostenibilidad. Se realizan talleres, workshops y se puede evidenciar como el mundo está reaccionando y moviéndose con esta tendencia. Así que en muchos casos, no es solo que una persona vaya a trabajar, sino que también forma parte de un movimiento social.

Las personas tienen más control sobre el trabajo que están realizando. Las personas trabajan al ritmo que ellas deseen, pueden tomarse toda una tarde libre, salir, respirar, despejarse un rato, o simplemente pasarse todo el día sentado pensando en los posibles quehaceres del proyecto. Pueden escoger en qué tipo de espacio desarrollar sus ideas, uno que les ayude a concentrarse un poco más, buscando un poco de privacidad, o un espacio donde haya varias personas que puedan colaborar e interactuar. Aunque se valore esta autonomía, también aprenden a valorar de alguna forma la estructura de trabajo en su vida profesional. Es posible que demasiada autonomía paralice la productividad porque se carece de rutinas, tener una comunidad para trabajar ayuda a crear estructuras y disciplina.  Las personas se sienten parte de una comunidad. Estar en contacto con otras personas, es una de las razones por las cuales los nuevos emprendedores buscan pagar para trabajar en un espacio como estos. Cada sector en el espacio de coworking tiene su propia razón de ser, y permite ganar contactos, conocer personas, pensar tal vez de manera diferente, o implementar nuevas ideas a su forma de pensar. Evidentemente no es un espacio en donde se obliga a relacionarse con las personas que están ahí, pero sí permite tener una visión diferente de las cosas.  Los millennials y el coworking. Tomando como referencia a (García, 2016), los millennials son: “Profesionales actuales, liberales y con deseos de cambio”, son la mezcla perfecta, porque prácticamente tienen un mismo fin. Son aquellos jóvenes que se caracterizan por ser nativos digitales, los cuales siempre tienen a la mano un teléfono móvil, aquellos que realizan la mayor parte del tiempo varias tareas, activos en redes sociales y generalmente aquellos que no pueden quedarse en un solo lugar, que buscan innovar, el cambio, las nuevas experiencias, los nuevos lugares, que no pueden estar quietos o encerrados en un mismo entorno, tienden a ser el grupo más activo en el sentido de consumo. Ambos buscan nuevas oportunidades, más no competencia. Tener un espacio donde exista un buen ambiente trabajo, generará que las personas se motiven para querer superarse y tener éxito, lo que los llevará a que ganen autonomía sobre sus propias decisiones y trabajos, que sean auténticos, gente más comprometida y apasionada por su trabajo.

A %d blogueros les gusta esto: