Por: Daniela Tapia
Créditos: Pexels

Es evidente que los niños de hoy en día crecen en un mundo saturado de tecnología. Debido a estos avances, ¿los niños esperan que sus juguetes sean más listos y tecnológicos?

Posiblemente sí. Podemos darnos cuenta que los juguetes antiguos, los tradicionales ya no llaman tanto la atención de las nuevas generaciones. Es increíble ver como desde que son tan pequeños, saben cómo manejar un teléfono celular, una tablet, la televisión, cualquier equipo tecnológico, sin la necesidad de que alguien los asesore o les enseñe como hacerlo. Entonces qué se puede esperar, ¿Robots con inteligencia artificial? ¿Drones? ¿Juguetes que interactúen con el niño?

Reyne Rice, directora ejecutiva de ToyTrends, cree que los juguetes tecnológicos más simples y educativos, serán aquellos que los niños tomen como preferencia al momento de escoger su nuevo juguete. Es interesante ver como los productos y fabricantes que tienen éxito, utilizan la tecnología para mejorar el valor de los productos que traen al mercado.

Los padres de familia buscan adquirir objetos que enriquezcan la inteligencia, la confianza y creatividad de sus hijos. Entonces, ¿por qué no aprovechar la tecnología de una manera que enseñe a los niños a ser más independientes, aventureros e imaginativos?

Codeybot, es uno de los juguetes que está rompiendo los esquemas e ideas de un juguete tradicional para niños. A pesar de que está hecho para que personas entre de 6 a 60 años lo utilicen, es un robot especializado para niños, que tiene como fin enseñarles a programar lo más básico de una computadora, de manera divertida. Además este robot tiene para programar mediante la ayuda de una tablet, un altavoz estéreo para repetir voces divertidas, opciones para cambiar el color de la luz de las ruedas e incluso se puede dibujar una cara a preferencia en la pantalla frontal de Codeybot. Su página oficial explica porque es importante aprender a programar desde tan temprana edad, porque los ayuda a pensar, estimula el pensamiento lógico y puede ayudar a los niños a resolver problemas, utilizando la lógica.

Cognitoys, Dino Green es un robot en forma de dinosaurio que aprende y crece con los niños. No es un ayudante personal, sino que se convierte en un amigo que responde las preguntas que este tenga, cuenta historias, practica ortografía con los niños, juegan, todo ello sin necesidad de una pantalla. Este robot está habilitado para poder ser utilizado con Wi-Fi, lo cual una vez conectado, a la red inalámbrica de internet ya no requiere el uso de un teléfono inteligente para jugar. Involucra a los niños en conversaciones interactivas, las cuales los hacen ser más inteligentes con cada actualización de contenido de manera automática.

Cannybots, es una nueva serie de juguetes de robots inteligentes que animan a los niños a aprender sobre programación. Son carros de juguetes impresos en 3D, de código abierto, con Bluetooth que pueden ser controlados mediante tablets y teléfonos inteligentes. Su sistema se adapta y sigue la línea de recorrido puesta por la persona sin salirse del circuito. Cannybot viene con un kit de construcción que contiene todas las piezas e instrucciones detalladas para construir un robot. Para enseñar a los niños a programar, el equipo de Cannybots creó una aplicación llamada “CannyTalk” que utiliza un entorno de programación libre de sintaxis que funciona como una herramienta de chat amigable.

Octopus by joy, es un reloj interactivo que le enseña a los niños a tener hábitos y cumplir sus responsabilidades, e incluso les enseña el valor del tiempo. Es un reloj fácil de manejar, leer y entender. Se conecta fácilmente a un dispositivo móvil donde los padres pueden programar para sus hijos ciertas tareas que deben cumplir, dándoles tanto a los niños como a los padres un sentido de independencia.

La era tecnológica es una etapa que se debe aprovechar de manera inteligente para las nuevas generaciones. Ayudar a los niños desde pequeños a ver e interactuar con objetos innovadores, ayudará a que a futuro tengan ideas únicas y diferentes. Es evidente que les ayudará a pensar de manera más creativa e innovadora, a ser independientes y posiblemente a sus padres a ver como la tecnología puede llegar ser beneficiosa para su desarrollo personal e intelectual.

 

A %d blogueros les gusta esto: